Archivos de la categoría ‘Referendo’

Tristes impostores

Julio 21, 2009

Pocas cosas me resultan tan tristes como las imposturas reveladas. Anoto tres.
Julio César Baldivieso se convirtió en un feroz nacionalista atacando a sus rivales en la dirección técnica del Bolívar, Gustavo Quinteros, y Oriente Petrolero, Pablo Andres Sánchez, por haber insultado a las tribunas con adjetivos generalizadores. Baldivieso, indignado como un nacionalista cualquiera, los trató de “extranjeros” todas las veces que se refirió a ellos, y presionó a la dirigencia del Aurora para que los enjuiciaran por haber insultado a los bolivianos y a “nuestras madres”.
La mezquindad de Baldivieso, que jugó con Quinteros en la selección boliviana y no solamente tuvo extranjeros como directores técnicos sino que él mismo fue extranjero en otras canchas, terminó como una impostura revelada cuando definió a Bolivia como “un país de mediocres”.
Lo hizo al defender su decisión de poner a su hijito de 12 años en la cancha, y respondiendo a las críticas que se le hicieron desde otros clubes de fútbol y desde la prensa.
Triste papel.
Otra impostura revelada, la de los machos caudillos bolivarianos que temen tanto a los periodistas que los encierran para que no hagan preguntas molestas. Pasó en la reciente visita de Huigo Chávez a La Paz. Los periodistas acreditados en Palacio Quemado fueron reunidos en la Sala de Prensa con la promesa de que Chávez daría una conferencia de prensa, y en la hora indicada la guardia de Palacio cerró las puertas impidiéndoles salir. En ese momento se presentó Chávez y se mostró machote como siempre frente a las cámaras y grabadoras de los periodistas de los medios estatales.
Seguramente los periodistas, en ese breve encierro, habrán recordado que el Presidente Morales tampoco da conferencias de prensa ni entrevistas a periodistas independientes desde hace por lo menos seis años.
Tristes machos.
Pero con el Bicentenario del 16 de Julio de 1809 y las Fiestas Patrias del 6 de Agosto se viene la impostura mayor. El Bicentenario recordó el inicio de las luchas por la independencia en La Paz, y el 6 de Agosto recordará de qué manera culminaron esas luchas: con la fundación de la República. Son, en consecuencia, actos dedicados a enaltecer la República. Y los festejan con alboroto y entusiasmo quienes han proscrito la República, como nombre y como forma institucional. Si ya no existe la República de Bolivia, porque supuestamente fue fundada excluyendo a las mayorías y superada con el referendo constitucional de 2009… ¿qué festejan?
Tristes imposturas.

¿La nueva Constitución de Bolivia?

Enero 23, 2009

           

                 Comprimiendo la nueva CPE en una sola página, tenemos la imagen que acompaña esta nota. La frecuencia con que se utilizan las palabras se representa en los tamaños que ellas tienen en el gráfico. Si se observa con detenimiento el gráfico se verá que resalta nítidamente la intención ideológica de sus autores, pues sobresale entre todas la idea del Estado. De hecho, esta palabra se repite 463 veces en todo el texto, poniendo en evidencia cuál es la preocupación y la intención de los autores. En contraposición, encontramos que la palabra democracia, incluyendo sus derivadas (como democrático), se mencionan solamente 14 veces.
Puede también observarse que palabras como plurinacional, indígena y derechos destacan por encima de las demás. Cada una de ellas es repetida más de 120 veces. La idea de ciudadano, por otra parte, es confinada a los márgenes de la CPE, con menos de 50 menciones, y tienen frecuencias de mención incluso menores palabras como libertad o justicia. En términos económicos, la palabra más aludida es recursos, con 121 menciones, en tanto que el mercado es prácticamente ignorado, con 4 menciones en todo el texto, y la tecnología, en todas sus derivaciones, logra 16 menciones.
¿Más claro?

Paradoja post Referendo

Enero 21, 2009

Evo Morales puede haber ganado un nuevo referendo más, y confirmar de ese modo su popularidad. Pero es indudable que al mismo tiempo está debilitando su capacidad de gobernar y, por lo tanto, su poder de hacer efectivas sus promesas. Esa es la paradoja.

La nueva Constitución está llena de promesas que corresponden a las expectativasque han sido alentadas durante los últimos años. Pero está también tan llena de disposiciones confusas y contradictorias, que será poco menos que imposible gobernar con ellas. Más aún, la aprobación de la nueva Constitución representa un salto en el proceso de debilitamiento institucional y, por lo tanto, en la posibilidad de hacer gestión de gobierno, pues para ella se necesita organización, normas, reglamentos, líneas de mando y de toma de decisiones. Y todo eso forma parte del sistema objetado y repudiado por el proyecto de Constitución, que aspira a reemplazarlo todo por una nueva institucionalidad.

Para construir esa nueva institucionalidad se necesita personal y, por tanto, tiempo y dinero. El Presidente cree que tiene lo primero, por eso su afirmación de que llegó a Palacio “para toda la vida” y su énfasis en elecciones y votos que reafirmen su popularidad. Pero no tiene dinero. La industria del gas, su principal fuente de recursos fiscales, está estancada,  y la desconfianza en los mercados hacia Bolivia como proveedor de gas es cada vez mayor. En este momento el país ocupa el peor lugar en los índices de confianza de la industria petrolera (ver la encuesta del Fraser Institute), lo que quiere decir que los inversionistas prefieren tratar con Cuba, Irán o Angola antes que con Bolivia.

Evo, más popular pero con menos poder. Esa es la paradoja. Por supuesto, me refiero a poder no en términos de la autoridad que puede ejercer sobre su círculo de amigos o sobre las masas que lo aman, sino al poder de hacer cosas, de transformar la realidad, de cumplir promesas. Ese poder es cada vez menor y, en gran medida, como consecuencia de sus propios actos.