Entrevista de “Libre Empresa” sobre el Gasolinazo

Preguntas de Martín Colque

1.- ¿ Cómo analiza usted lo ocurrido con el decreto 748 en nuestro país, que perspectiva le da a la economía?

Lo ocurrido con los decretos 748 y 759, que terminaron subiendo el precio de los combustibles líquidos por menos de una semana, muestra una gran improvisación en los mecanismos decisionales del gobierno. Al parecer no se evaluaron adecuadamente las condiciones políticas y sociales ni las reacciones que el aumento desencadenaría, y no se prepararon tampoco las medidas de compensación que eran necesarias para moderar el impacto que el aumento de precios tendría, especialmente sobre los grupos más pobres. La justificación no fue convincente y la compensación no fue suficiente. La decisión de suspender temporalmente el aumento de precios afectó la credibilidad del gobierno y ha dejado nerviosos a los consumidores y productores del país.

2.- ¿ Si la “nivelación de precios” es una medida necesaria entonces cómo se debe aplicar, que cree que hará el gobierno en este sentido?

La decisión que tomó el gobierno de Bánzer al congelar los precios fue un gesto populista con el que se intentó evitar conflictos, pero en los hechos simplemente se los desplazó en el tiempo. El hecho de que se diera continuidad a esa política en los gobiernos posteriores fue una consecuencia de su debilidad, que se convirtió en un error en los últimos cinco años, porque en éstos el gobierno sí tenía la fuerza política para modificarla y los recursos para compensarla. Lamentablemente se dejó que la brecha se agrandara hasta hacerse insostenible.

Los subsidios ciegos, como los que se aplican a los precios de los bienes, suelen ser mejor aprovechados por los consumidores de mayores ingresos, y por eso casi siempre terminan agravando los problemas que pretenden resolver.

Yo creo que deben ser eliminados. Y se lo puede hacer si es que lo que se ahorre al levantarlos, o lo que se genere al aumentar los precios, repercute directa e inmediatamente en los bolsillos de la gente. No es aceptable que se pretenda, como se dijo, quitar apoyo a los contrabandistas, para darlo a los burócratas, como era el caso del gasolinazo, ya que lo recaudado terminaría alimentando los gastos fiscales. Me parece que sería más sensato que los recursos que se obtengan con el levantamiento de los subsidios sean distribuidos, directamente y en efectivo, a los ciudadanos, de manera que ellos puedan usar esos recursos para compensar el aumento de precios o el cambio en sus patrones de consumo. Una política de este tipo, además, sería más equitativa.

3.- ¿ Se ha explicado que el precio que pagamos por la gasolina es muy bajo, que por ello hay que subvencionar, pero otros países acaso no lo hacen?, es decir donde esta el error económico que lleva a que se tome la mala decisión del gasolinazo?

Al mantener los precios bajos se estaba distribuyendo a la población parte de la bonanza. Podíamos vender barato acá porque estábamos vendiendo a mejor precio en el exterior. Pero no se pensó que es una distribución injusta, porque terminan beneficiándose los que consumen más, que son los que tienen mayores ingresos. Ese tipo de subsidios, entonces, acentúan las desigualdades y las injusticias. Al mismo tiempo, se promueve el despilfarro y se reducen los incentivos a los productores e inversionistas. Por eso es que este tipo de políticas tiene siempre límites, no pueden mantenerse por tiempo indefinido.

4.- ¿ Los empresarios hablan de que tenemos una economía desordenada, que las consecuencias del decreto han empeorado la situación de la economía boliviana, comparte este criterio?

El aumento de precios generó un shock de mercado. Se lo anuló a los pocos días, pero el gobierno ha insistido en que la medida es necesaria y se la aplicará cuando el pueblo esté preparado. Esto genera rumores e inquietud en la gente, que naturalmente busca proteger sus ingresos, sus inventarios de mercaderías, sus inversiones.

5.- ¿ Si el precio de barril de petróleo es tan bajo por qué no lo nivelamos al que generalmente se aplica en otros países?

Esta fue la política que se aplicó por unos años, antes de que se congelaran los precios. Y era la más razonable porque permitía que los precios se fueran ajustando a las condiciones siempre cambiantes de la oferta y la demanda. Los precios son señales que orientan las decisiones que tomamos los agentes económicos, sea como consumidores o como productores. Pero si la señal es distorsionada por la intervención estatal, entonces nuestras decisiones serán equivocadas.

6.- ¿ Qué se debe hacer para incentivar la explotación de petróleo en el país, hay que hacer cambios en YPFB, porque la estatal no puede con todo?

El gasolinazo aumentaba los precios pero mediante aumento de las cuotas impositivas, por lo que el dinero adicional no iba a ir a las empresas sino a los gobiernos y a las universidades, es decir, a las burocracias. Una de ellas prometía crear un fondo para estimular a las empresas a producir más, pero no era de ninguna manera seguro que ello sucediera ni que las empresas respondieran favorablemente.

Por otro lado, para incentivar la producción no es suficiente que aumenten los precios, se necesita también seguridad jurídica, que es algo que la actual Constitución no proporciona. No solamente porque limita los derechos de propiedad y desalienta la inversión, especialmente la extranjera, sino porque puede ser cambiada al arbitrio de la mayoría circunstancial que domine la Asamblea Legislativa. Por supuesto, esto puede superarse ofreciendo ventajas mayores y a corto plazo a las empresas, pero no estoy seguro de que ése sea el camino adecuado para impulsar el desarrollo, que requiere más bien horizontes de largo plazo.

7.- ¿ En materia de hidrocarburos, es decir exploración, explotación, venta, precios, como estamos y como se proyecta nuestro futuro?

Por lo que explican los expertos, como Carlos Miranda, Hugo del Granado y Mauricio Medinaceli, ya perdimos la oportunidad de convertir a Bolivia en el centro de provisión y distribución de gas en Sud América. Como lo ha reconocido el gobierno, tenemos reservas para cumplir los compromisos negociados hace muchos años pero no hay inversiones que nos permitan ampliar nuestras reservas y nuestra infraestructura productiva y de distribución. En todos los mercados a los que podíamos exportar nuestro gas se han construido plantas de gasificación y pueden conseguir proveedores más confiables de gas licuificado. Hemos perdido mercados e inversiones, y obviamente también muchísimo tiempo. Este no es recuperable.

8.- ¿ Cuan malo o bueno es el futuro para el boliviano de a pie, para el ciudadano común, por las políticas que adopta este gobierno y por el rumbo que traza basado en hidrocarburos?

El país ha vivido alentado por una ilusión: la de capturar y utilizar las rentas del gas. Al hacerlo ha limitado el crecimiento de esas rentas y ha terminado por consumirlas de forma improductiva. Estamos repitiendo la historia de otras bonanzas exportadoras y todo indica que ésta tampoco nos dejará mejor. Esto es muy penoso, porque como país caímos en la trampa del rentismo porque no supimos aprender de nuestra historia.

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